El ajo es uno de los primeros remedios naturales conocidos para mejorar el rendimiento. En la antigüedad, los griegos se lo daban a sus atletas olímpicos para aumentar su resistencia. Estudios recientes indican que un tratamiento de seis semanas con aceite de ajo en pacientes cardíacos redujo su frecuencia cardíaca máxima en un 12%, a la vez que mejoró su capacidad física. Por lo tanto, el agua de ajo podría ayudar a reducir la fatiga relacionada con el ejercicio.
¿Cómo preparar agua de ajo?
Aquí te presentamos tres métodos sencillos para preparar agua de ajo en casa.
Método n.° 1:
Coloque tres dientes de ajo en un vaso y vierta agua hirviendo sobre ellos. Tape y deje enfriar a temperatura ambiente. Beba en ayunas por la mañana. Para endulzar, añada una cucharada de miel y una cucharada de jugo de limón.
Método n.° 2
: Hierve tres dientes de ajo picados en agua durante cinco minutos. Deja enfriar. Añade miel al gusto y tómalo en ayunas por la mañana para obtener mejores resultados.
Método n.° 3:
Licúa de tres a cinco dientes de ajo con agua. Deja reposar toda la noche para que el agua absorba todos los nutrientes. Luego, hierve la mezcla durante tres minutos y bébela en ayunas.
Precauciones a tomar
Antes de incorporar el agua de ajo a tu rutina diaria, ten en cuenta ciertas precauciones. Los Institutos Nacionales de la Salud advierten que el ajo puede aumentar el riesgo de hemorragia. Si estás tomando anticoagulantes (como warfarina) o tienes programada una cirugía, evita el ajo o consulta con un profesional de la salud. Además, el ajo puede interferir con algunos tratamientos para el VIH. Si estas situaciones no te afectan, puedes añadirlo a tu dieta sin problema y disfrutar de sus beneficios.
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
