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Escucha antes de reaccionar. No todo lo que duele es un ataque; a veces es una forma torpe de pedir cariño.
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Cuida tu energía. No intentes salvar una relación sola. Ambos deben comprometerse.
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Aprende a soltar el control. El amor verdadero no se impone, se cultiva.
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Recuerda: amar no es sacrificarse, es compartir.
En resumen: amar no se trata de ser perfecta, sino de aprender, crecer y mejorar juntos. La verdadera fortaleza de una mujer está en su capacidad de amar con conciencia y sin perderse a sí misma en el proceso.
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