Corta la piel de cerdo en porciones pequeñas.
Hierve en agua con sal por 30 minutos hasta que esté blanda.
Retira y enfría completamente.
Corta en tiras finas.
Calienta aceite a temperatura media-alta.
Fríe en tandas de 5 a 7 minutos hasta que estén crujientes y doradas.
Escurre sobre papel absorbente y sirve caliente.
💡 Tip:
Acompaña con limón, chile en polvo, salsas picantes o simplemente con sal gruesa
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