- Mezclar el jengibre rallado con el azúcar y el aceite de coco.
- Masajea suavemente el exfoliante en tu rostro con movimientos circulares durante 2 minutos.
- Enjuague con agua tibia.
Resultados: ¡Piel exfoliada y un brillo fresco y juvenil!
Aprovecha la magia natural del jengibre para lograr una piel joven y radiante. Incorporando estos sencillos remedios caseros a tu rutina de cuidado facial, puedes transformar tu piel sin necesidad de procedimientos invasivos como el bótox. ¡Prueba estas recetas y comprueba la notable diferencia!
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