Sonrió con dulzura y me dijo la verdad: no se había casado solo por soledad. Necesitaba a alguien en quien confiar.
Ya había un heredero.
Décadas antes, había dado a luz en secreto mientras se encontraba atrapada en un matrimonio peligroso. Para proteger a su hijo, lo abandonó. Ese hijo murió más tarde, dejando una hija: Sofía.
Verónica necesitaba un tutor legal. Alguien joven, discreto y lo suficientemente fuerte como para proteger a su nieta y el legado que había construido.
Ese alguien era yo.
Al principio, me sentí utilizado. Ella admitió que, al principio, lo había planeado todo con mucho cuidado. Pero no había planeado amarme.
Poco después, su salud empezó a deteriorarse. Un temblor leve en la mano la llevó a un diagnóstico devastador: cáncer avanzado.
⏬️⏬️ continúa en la página siguiente ⏬️⏬️
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
