Una notificación ordinaria con un significado inimaginable.

Su mirada se detuvo en la pantalla demasiado tiempo. Se echó hacia atrás lentamente, miró hacia la puerta de la oficina que tenía detrás y luego me miró. Su voz se volvió más grave.

"Esa mujer estaba allí."

Las palabras no encontraban su lugar. Flotaban, vacías de significado.

"No estaba perdida", continuó en voz baja, como si este detalle importara más que cualquier otra cosa. "Sabía exactamente lo que quería".

Me dio detalles que no había pedido:

La hora en que llegó.

Su sonrisa cuando le entregó las llaves.

Un destino que mencionó casualmente, como si nada.

Cada frase parecía fuera de lugar, como si los recuerdos afloraran fuera de contexto. Como si la realidad misma hubiera rebuscado en el archivo equivocado y extrajera algo que debería haber permanecido enterrado.

Me quedé allí, con el teléfono todavía encendido, dándome cuenta con morbosa certeza de que no era un error.

Fue un mensaje.

Y lo que sea que eso signifique…

Mi dolor acababa de cambiar de forma.

Me fui sin discutir, porque no había nada más que decir.

 

⏬️⏬️ continúa en la página siguiente ⏬️⏬️

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.