CAUSAS DE LAS BOLAS BLANCAS O AMARILLAS EN LAS AMÍGDALAS

La mala higiene bucal es otro factor que puede facilitar la formación de cálculos amigdalinos. La falta de cepillado adecuado y el uso irregular del hilo dental permiten que las bacterias y los restos de comida se acumulen en la boca, lo que puede provocar la formación de estos cálculos.
4. Cambios en la flora bacteriana
La flora bacteriana bucal desempeña un papel crucial en la salud bucal. Los cambios en esta flora, ya sea por el uso excesivo de antibióticos o por enfermedades, pueden promover el crecimiento de bacterias que contribuyen a la formación de tonsilolitos.
5. Factores anatómicos
Algunas personas tienen amígdalas más grandes o con más criptas que otras, lo que puede aumentar su probabilidad de desarrollar tonsilolitos. La anatomía individual influye en cómo se acumulan los restos en las amígdalas.
¿Por qué huelen mal los cálculos amigdalinos?
El mal olor asociado a los cálculos amigdalinos suele deberse a la descomposición de los materiales atrapados en las amígdalas. Las bacterias que se desarrollan en este ambiente anaeróbico (sin oxígeno) producen compuestos volátiles que generan un olor desagradable. 1. Sulfuro de hidrógeno
Uno de los componentes responsables del mal olor es el sulfuro de hidrógeno, un gas que se produce durante la descomposición de la materia orgánica. Este gas tiene un olor característico similar al de los huevos podridos.
2. Otros compuestos volátiles
Además del sulfuro de hidrógeno, existen otros compuestos volátiles que también contribuyen al mal olor, como el metilmercaptano y otros productos de descomposición bacteriana.
¿Cómo se pueden curar los cálculos amigdalinos?
Aunque los cálculos amigdalinos no suelen requerir tratamiento médico, existen varias estrategias para reducir su aparición y eliminar el mal olor asociado.

 

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